El título del artículo ya dice mucho del análisis del candidato socialista, Juan Espadas. Nombrado con poco margen de maniobra, teniendo que lidiar con el legado de Alfredo Sánchez Monteseirín y la crispación que ha generado en la ciudad, el alcaldable socialista no se ha movido muy cómodo en esta campaña, mostrando una nefasta estrategia de comunicación, sobre todo en las redes sociales.
Todas sus acciones han llegado tarde y mal. Inició su web allá por el mes de febrero con un diseño más que discutible que dificulta la legibilidad. Nos ilusionó, nunca mejor dicho, pues quedó como una ilusión, un espejismo, con sus imágenes de hombre moderno portando un Ipad. Nada que ver con lo que se nos venía encima.
Su página personal de Facebook tomó protagonismo frente a un perfil personal que ya tenía creado, pero ni siquiera se molestó en trasvasar los contactos de uno a otro sitio. Ni un sólo mensaje de aviso. Aunque en esta red esté más justificada la gestión por parte de un equipo, no se ha dignado a un sólo mensaje personal en la misma: todo han sido mensajes de partido, y un automatismo continuo mostrando los mensajes de su web y los profusos vídeos de youtube.
Mayor automatismo si cabe mostró en su cuenta de twitter creada para la ocasión, @JuanEspadas2011, que apostamos a que dejará de usar tras las elecciones, ya que se ha dedicado a un trasvase mecánico de sus mensajes de Facebook, y las respuestas que parecía dar personalmente expresaban una linealidad que las hacía propias también de sus Community Managers militantes, por supuesto. Ni atisbo de diálogo ni de uso personal, ni un sólo mensaje cercano a su día a día como ciudadano.
En un plano más cercano, debo contar la experiencia que me toca más de cerca, como fue el extraño comportamiento comunicativo que tuvo en su visita a Los Bermejales. Ni tras 48 horas y múltiples peticiones a través de sus supuestos canales de contacto digitales se dignó a contestar de la no publicación de noticia alguna sobre la visita a mi barrio. Posteriormente me contactaron para informarme que la noticia de la visita, ocurrida en lunes, se desplazaría al fin de semana para darle mayor revelancia, algo que demuestra su ineptitud comunicativa, pues que está decisión todos sabemos que provocaría el efecto contrario. ¿Que relevancia tiene una noticia de un lunes al sábado siguiente?.
Ya en campaña ha intensificado su discurso, haciéndolo incluso notoriamente agresivo contra el candidato popular, llenando sus argumentos al 80% de descalificaciones y de movilizaciones irracionales al electorado, al que han intentando inculcar el “miedo a la derecha”, salpicando este nefasto discurso de algunas propuestas que incluso copian a sus competidores en materia de educación o de revitalización del Río Guadalquivir.
Quede en descargo de Juan Espadas que la postura de su propio partido no se lo ha puesto facil, ya que aunque ha dirigido la extinta Consejería de Vivienda, llegaba como candidato a la ciudad con muy poca notoriedad sobre la ciudadanía, arrastrando todo lo que el PSOE a través del Alcalde actual ha sembrado en la ciudad. Aún así, estaba en su mano hacer una campaña de comunicación distinta, innovadora, cercana, rompedora, porque nadie le hubiera negado que esa era la forma de dar un giro a todo lo anterior.
Pero desgraciadamente, Juan Espadas se ha instaurado en la mediocridad comunicativa, en el “reverso tenebroso” de acusar al contrario, usando la política nacional en una contienda local donde debe primar las propuestas concretas, ya sean más o menos realizables, y en el caso de la postura del candidato socialista, entonando un poco el “mea culpa” de partido pero desmarcándose en sus mensajes de lo que ha sido el socialismo en este último mandato.
La puntilla se la ha dado el mal uso de las redes sociales, que ha descuidado desde el primer momento, ya que no las entendía ni las quiere entender. En su boca las palabras “Gobierno Abierto” no tienen mucho sentido, por mucho que se reuna con 30 blogueros influyentes para cambiar un poco su depauperada imagen comunicativa.
Por cierto, ¿donde ha dejado el Ipad?


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